El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibirá al mandatario chino, Xi Jinping, en la pista de la Base Conjunta Andrews, en las afueras de Washington, cuando llegue este miércoles para una visita de Estado de tres días, en un gesto de especial protocolo que precederá a una agenda marcada por las tensiones entre ambos países.
La decisión de Trump de acudir personalmente a la base aérea para recibir a Xi, en lugar de esperar su llegada a la Casa Blanca, refleja el nivel de ceremonial previsto para la primera visita de Estado de un mandatario chino a Washington en más de una década. La Casa Blanca todavía no difundió todos los detalles de la recepción, pero se espera que Trump participe junto a Xi y su esposa, Peng Liyuan, en una ceremonia de llegada.
El recibimiento en la base dará inicio a una visita que incluirá distintas actividades oficiales y una cena de Estado en la Casa Blanca el jueves. El programa busca equiparar el nivel de pompa que rodeó la visita de Trump a China en mayo, cuando el mandatario estadounidense recibió un amplio despliegue protocolar en Beijing.



