La Asamblea General de la ONU comienza este martes con un esperado discurso de Donald Trump, acérrimo crítico de una institución a la que acusa de ser incapaz de resolver los conflictos en el mundo, justo cuando él mismo parece estar atascado en su guerra en Irán.
La intervención del presidente estadounidense del año pasado ante la Asamblea General consistió en un ataque frontal contra Naciones Unidas, a las que acusó de inacción mientras él se jactaba de haber puesto fin a siete guerras en apenas unos meses.
Enfadado por la avería a su llegada de una escalera mecánica de la sede en Nueva York, el republicano también arremetió contra la política migratoria de los países europeos y renovó su negación sobre el cambio climático, al que calificó como «la mayor estafa» de la historia.
Trump tomará la palabra esta vez mientras lucha por salir del conflicto que lanzó junto a Israel a finales de febrero contra Teherán. La guerra muestra signos de un posible agravamiento y afecta la circulación de petróleo y gas, lo que ha tenido repercusión en la economía mundial.
En el ámbito interno, el magnate también atraviesa dificultades de cara a las elecciones de mitad de mandato, enfrentado a una impopularidad creciente alimentada en gran parte por el aumento del costo de la vida.



