
El acuerdo anunciado por el presidente estadounidense, Donald Trump, tras una conversación con su homólogo ruso, Vladimir Putin, para aumentar el suministro de diésel a los mercados internacionales ha provocado un enfrentamiento diplomático con los aliados europeos y Ucrania, que consideran que la decisión podría proporcionar nuevos ingresos a Moscú para financiar la guerra.
El entendimiento, anunciado el viernes 9 de octubre, contempla la incorporación inmediata de más de 300,000 toneladas de diésel ruso a los mercados estadounidense e internacional, otras 500,000 durante noviembre y un millón adicional posteriormente, sin una fecha específica para esta última cantidad.
La Unión Europea advierte que la medida podría financiar la ofensiva de Moscú y debilitar la presión sobre Putin.
Según informó la agencia EFE, Trump presentó la iniciativa como una respuesta al encarecimiento de los combustibles, que afecta especialmente al transporte de mercancías y la agricultura estadounidense.


