Según lo que muestran varios estudios, lo que más suele atraer en un hombre es que tenga seguridad emocional, que sepa comunicarse bien y mantenga la calma incluso en momentos complicados. También suma mucho el humor inteligente: alguien que hace reír sin ser pesado ni faltar el respeto.
Otro punto importante es tener un propósito claro en la vida: metas, constancia y dirección. A eso se le agrega la empatía, es decir, la capacidad de entender cómo se siente la otra persona y respetar sus límites.
En general, muchas mujeres prefieren hombres firmes pero no agresivos, con carácter pero sin violencia, y sobre todo auténticos: que lo que dicen vaya de la mano con lo que hacen.
En pocas palabras, el hombre que más atrae suele ser alguien maduro, empático, seguro de sí y genuino.

