Santo Domingo.– El legendario cantante español Julio Iglesias, una de las figuras más reconocidas de la música en lengua hispana, ha iniciado una acción legal contra Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social de España, tras unas declaraciones en las que ella lo vinculó con presuntas conductas graves.
Iglesias presentó esta semana una demanda de conciliación ante los tribunales de Madrid, paso previo a una posible querella, por considerar que las expresiones de Díaz —realizadas en redes sociales y en intervenciones televisivas— lesionaron su honor, reputación e imagen pública. En el escrito se argumenta que, al calificar indirectamente al cantante de “abusador sexual” y asociarlo con supuestas situaciones de abuso laboral y personal, se incurrió en injurias y calumnias sin base judicial.
La controversia se originó luego de que Díaz manifestara en medios su apoyo a dos extrabajadoras que habían presentado una denuncia contra Iglesias en enero, acusándolo de abusos mientras trabajaban para él. Esa denuncia fue archivada por la Fiscalía de la Audiencia Nacional al considerar que no correspondía a la jurisdicción española.
En la demanda, la defensa del artista liderada por el abogado José Antonio Choclán exige que la vicepresidenta se retracte públicamente de sus declaraciones en los mismos medios donde las hizo, reconozca el daño causado y asuma una indemnización por los perjuicios ocasionados. El documento legal también señala que las afirmaciones de Díaz vulneran la presunción de inocencia, dado que las acusaciones previas no han sido judicialmente comprobadas.
Por su parte, Yolanda Díaz ha respondido a través de sus redes sociales que no se retractará de su postura, defendiendo su compromiso con los derechos de las mujeres y destacando que “con denuncias o sin denuncias, las mujeres ya no nos callamos”.
La disputa entre Iglesias y Díaz ha encendido un debate en España sobre el uso público de declaraciones por parte de figuras políticas en casos que no han sido sometidos a procesos judiciales y sobre los límites entre la libertad de expresión y la protección del honor personal.
Julio Iglesias, con una carrera internacional que abarca más de cinco décadas y ventas superiores a los 300 millones de discos, se enfrenta ahora a un nuevo capítulo legal que mezcla reputación, declaraciones mediáticas y responsabilidades públicas.



