Mucho antes de llevar la corona de Miss Mundo, Joheirry Mola era maestra y encontraba en sus estudiantes una de sus mayores motivaciones.
Hoy, 44 años después del triunfo de Mariasela Álvarez, asume el reto de representar a República Dominicana en el escenario internacional sin perder de vista la causa que la mueve: crear más oportunidades para los niños.
En esta conversación con Diario Libre, habla de la mujer detrás de la corona, los aprendizajes de esta nueva etapa y el legado que espera construir más allá del reinado.
–Joheirry, ¿cómo estás viviendo tus primeros días de reinado?
Con muchísima emoción y, para ser sincera, todavía intentando asimilarlo todo. Hay momentos en los que me detengo y pienso: ¡Dios mío, de verdad soy Miss Mundo! Ha sido una etapa llena de bendiciones, responsabilidades y experiencias que jamás imaginé vivir tan pronto.
Pero también he tratado de disfrutar las cosas pequeñas, porque sé que este año pasará muy rápido. Estoy aprendiendo a vivir esta nueva realidad sin perder de vista a la Joheirry que existía mucho antes de la corona.
–¿Qué fue lo más difícil de la competencia que el público no vio?
Creo que una de las partes más difíciles fue el manejo emocional. Muchas veces las personas ven las fotografías, los vestidos, las sonrisas y los momentos sobre el escenario, pero no imaginan todo el trabajo que existe detrás.



