El centro tiene capacidad para 5,100 reclusos y fue construido para concentrar líderes de bandas, sicarios y otros internos considerados de alta peligrosidad
Costa Rica inauguró su primera megacárcel de máxima seguridad, una instalación con capacidad para 5,100 presos inspirada en el modelo penitenciario impulsado por el presidente salvadoreño Nayib Bukele, aunque los primeros reclusos comenzarán a ser trasladados a finales de octubre.
El Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (Cacco) fue inaugurado el miércoles 14 de octubre por la presidenta costarricense, Laura Fernández, en el complejo penitenciario La Reforma, en San Rafael de Alajuela, a unos 25 kilómetros de San José.
La infraestructura costó aproximadamente 35 millones de dólares y está destinada principalmente a líderes de organizaciones criminales, sicarios, integrantes de bandas y otros internos que las autoridades consideran capaces de continuar dirigiendo operaciones delictivas desde prisión.
Sin embargo, la inauguración no significa que la prisión ya esté ocupada. El Ministerio de Justicia informó que los traslados comenzarán a finales de octubre, después de que la Policía Penitenciaria complete la preparación para operar los sistemas tecnológicos y de seguridad del complejo.



