La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó este miércoles a la Corte Suprema que le permita reanudar la construcción de un muro fronterizo e infraestructuras de seguridad en una zona remota de Texas, que incluye el parque nacional Big Bend.
El Departamento de Justicia pidió a los magistrados del Supremo que levanten la orden judicial que un tribunal inferior emitió para evitar que la Administración pueda levantar una barrera en Big Bend, en un territorio que abarca unos 800 kilómetros de la frontera con México.
En su petición, los fiscales describieron la orden judicial emitida por un tribunal de Texas como un «obstáculo» para la obligación del Gobierno de proteger la cuarta parte de la frontera ante incursiones irregulares de inmigrantes y de narcotraficantes.
El proyecto de 1,700 millones de dólares, que ha generado opiniones divididas, incluye una carretera, así como cámaras, sensores y barreras para vehículos.
El parque nacional Big Bend consta de más de 324,000 hectáreas de tierras protegidas a lo largo de la frontera con México, que albergan especies animales amenazadas y cuentan con yacimientos arqueológicos y paisajes emblemáticos.



